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“No hay viento favorable para quien no sabe para dónde va.” Seneca

Objetivo significa el “fin” al que se quiere llegar, la “meta” que se pretende lograr. Un objetivo es un “propósito”. Es todo aquello que impulsa a un ser humano a tomar decisiones y a perseguir sus sueños. Objetivo también puede definirse como una meta y como sinónimo de “destino”; además puede ser la “diana” que hay que alcanzar cuando disparamos. En la teoría de sistemas sería el elemento programático que identifica la finalidad, hacia la cual deben dirigirse los recursos y esfuerzos para cumplimentar los propósitos.

 Los objetivos, en general, son los valores y los propósitos o finalidades de una organización centrados en las expectativas futuras. Los objetivos formales son parte de la misión de la empresa, y determinan el tipo de estrategia y de estructura que se adoptarán, así como los tipos de procesos que serán necesarios. Todo ello se mostrará claramente para el conocimiento de los empleados y los clientes.

Los objetivos de marketing se orientan a la innovación, la posición de mercado, la rentabilidad, la productividad, el rendimiento y el perfeccionamiento de la gestión, entre otros.

Un objetivo profesional son los objetivos que una persona tiene la intención de alcanzar a nivel laboral, que a menudo se incluyen en el curriculum vitae de la persona. En las entrevistas de trabajo, es natural que se le pregunte cuál es el propósito o el objetivo del entrevistado dentro de la empresa. Es fundamental ser capaz de demostrar la confianza, la ambición, la voluntad de aprender y de contribuir para el éxito de la empresa en el mercado de trabajo. Saber estructurar y pensar en metas u objetivos profesionales adecuados para la empresa en cuestión, es de vital importancia.

Un objetivo precisa de un proceso o de una estructura. Pero por más definiciones que tengamos lo podríamos resumir como en compendio de ellas: es un blanco hacia el que tengo que dirigirme, he de estar observándolo como una lente o un instrumento óptico para medirlo y es el fin hacia el que dirijo una acción, una meta que centra mi modo de pensar y sentir.

Plantearte objetivos es la primera de las acciones si deseas obtener resultados pero marcar estos objetivos sin unos principios no te servirá de mucho.

Hallándose Alicia perdida se encontró con el gato de Cheshire.

– Minino de Cheshire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí?

– Esto depende en gran parte del sitio al que quieras llegar – contestó el gato.

– No me importa mucho el sitio …- dijo Alicia.

– Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes  – dijo el gato.

– … siempre que llegue a alguna parte – añadió Alicia como explicación.

– ¿Oh, siempre llegarás a alguna parte – aseguró el gato -, si caminas lo suficiente.